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año 59 de la era ibañez


personajes "a gogó" (1963-1969)


    A partir del año 1963 Ibáñez está cada vez más solicitado. El dibujante simplifica el trazo al máximo y adquiere un estilo cada vez más dinámico. Es precisamente en esta etapa en la que Ibáñez crea a algunos de sus personajes más emblemáticos y consolida otros ya creados con anterioridad. La sobrecarga de trabajo le llevará incluso a buscar inspiración en las historietas franco-belgas de Franquin o Morris como veremos a continuación. Pero antes, demos un repaso al resto de personajes creados por Francisco Ibáñez en esta etapa (1963-1969).

   En mayo de 1963 Ibáñez dió vida a "El botones Sacarino del Aullido Vespertino" para "El DDT" donde comenzó como una serie secundaria que ocupaba dos tercios de la página. El personaje está inspirado en una combinación de dos celebridades del cómic franco-belga: "Gaston Lagaffe" ("Tomás el gafe" en castellano) y "Spirou", creados por André Franquin en 1957 y 1946 respectivamente. Sacarino, al igual que Gaston, trabaja como ordenanza en una oficina en la que no hace nada productivo y se dedica a hacer el tonto en sus ratos libres, creando contínuos problemas a sus jefes con sus constantes meteduras de pata y despistes. Tres años después Ibáñez introducirá un nuevo director en la serie (el "Dire") siendo el anterior ascendido a presidente (el "Presi").

 

"El botones Sacarino del Aullido Vespertino"
(El DDT, V/1963)

 
   La popularidad del personaje impulsará a la editorial a dedicar la doble página central de la revista "El DDT" (ya en su tercera época: 1967-1977) al personaje e incluso a tener su propia cabecera ("Sacarino", 1975). A partir de 1980 Ibáñez dejará de dibujar aventuras del "botones" al dedicarse en exclusiva a la realización de las aventuras de "Mortadelo y Filemón", siendo un equipo de dibujantes de Bruguera el que tomará las riendas de las aventuras del personaje.

   En 1963 también se publicaron dos historietas o cuentos breves muy particulares: "Relato cruel del asalto a un banco que era así de alto" (DDT Almanaque para 1963) y "El primo de Frankenstein" (DDT Extra Verano 1963). Ambas difieren del resto de series tanto por la temática (gángsters, terror) como por el estilo, más elaborado y de clara influencia franco-belga.

"El primo de Frankenstein"
(DDT Extra Verano 1963)

 
   La serie "El primo de Frankenstein" comparte además un escenario muy similar al de otra aventura de "Spirou y Fantasio" ("QRN sur Bretzelburg"), como ya comentamos en el artículo dedicado a las influencias franco-belgas en Ibáñez (que podéis consultar en nuestra hemeroteca).


"El primo de Frankenstein"
(DDT Extra Verano 1963)
   
   En 1963 Ibáñez realizó una suerte de autoparodia titulada "Yo" en la que se reía de algunos de sus propios "defectos" como la falta de visión o su calvicie y en las que, a menudo, el dibujante se caricaturizaba en situaciones muy surrealistas. Aparecieron en diversas publicaciones como Pulgarcito (1687, 1694 y 1696 -publicados entre septiembre y noviembre de 1963) o Can Can, 2ª época (nº 6 - XI/1963). Posteriormente se reeditaron en otras cabeceras como Tio Vivo o DDT.



"Yo" (Pulgarcito 1696, XI/1963)
 
   En 1964 Ibáñez dará vida a su personaje favorito: "Rompetechos". La serie, publicada por primera vez en la revista Tío Vivo, narra las aventuras de un hombre bajito cuya mala visión genera situaciones cómicas. Sobre la creación del personaje hay dos versiones dispares: Ibáñez comenta cómo su jefe, Francisco Bruguera, le pidió que crease un personaje de nombre similar a un personaje de los comienzos del cine.  Por otro lado Vicente Palomares (periodista y escritor) que dirigió la revista Mortadelo durante la primera mitad de los años 70 declaró que el personaje estaba basado físicamente en un miembro de la redacción llamado Ernesto Pérez Mas.



"Rompetechos"
(Tío Vivo, 1964)

   En 1968 Rompetechos se convertirá en la cabeza visible de la revista "Din Dan" y desde finales de los 70 contará con sus propias revistas ("Súper Rompetechos" y "Extra Rompetechos"). Con el tiempo dejará de aparecer material nuevo del personaje, salvo en forma de cameo en otros tebeos de Ibáñez, hasta que en 2003 Ibáñez lo recupere con historietas nuevas para la revista Top Cómic que se publicarán en dicha revista hasta su número 33 (2009).
  
   Para "Tío Vivo" Ibáñez también creará en 1964 la serie "Doña Pura y doña Pera, vecinas de la escalera" protagonizada por una anciana generosa y de carácter bondadoso (Doña Pura) que sin embargo inadvertidamente suele causarle problemas a su vecina (Doña Pera), una mujer cotilla, egoísta y de temperamento colérico. Ambas poseen a un loro y un gato como respectivas mascotas, las cuales se llevan como el perro y el gato. La serie continúa la tradición de otras series costumbristas que reflejaban un determinado estrato de la sociedad de la época como "Blasa, portera de casa" (de Escobar), "Doña Lío Portapartes" (de Raf) e incluso "13, Rúe del Percebe" de la misma revista. La serie se estrenó en el nº 161 del semanario pero contó tan sólo con cuatro entregas.

 

"Doña Pura y Doña Pera, vecinas de la escalera" (Tio Vivo, 1964)
 

  Ése mismo año Ibáñez creará una nueva serie (esta vez de sólo cinco páginas) que comenzará en el nº 161 del semanario Tio Vivo (6/IV/1964). La serie desaparecerá durante un tiempo para resucitar en las páginas de la revista Pulgarcito en 1965. Se trata de la serie "El doctor Esparadrapo y su ayudante Gazapo", un médico bastante chapucero sin ninguna especialidad concreta que recibe a pacientes de la alta sociedad con los que siempre se comporta de forma servil. Su escaso prestigio como doctor se ve menguado con la intervención de su ayudante, Gazapo, un hombre bizco y alelado al que le gusta "practicar" sus conocimientos médicos con el gato de la consulta. Una serie más con protagonismo dual en la que uno de los miembros actúa de manera despótica y tirana en detrimento del siervo.



"El Doctor Esparadrapo y su ayudante Gazapo"
(Tío Vivo 1964 / Pulgarcito 1965)


 
   En agosto de 1965 Ibáñez da vida a otro personaje más para el nº 1766 del semanario Pulgarcito: "Policarpo"; una serie que lamentablemente no tendrá continuidad. El protagonista de la misma sigue la línea de "Rompetechos" o "Don Pedrito": un vagabundo bajito con aires "chaplinianos", pacífico, detallista, atento e ingénuo, que encontrará en el gendarme a su oponente natural. En la única historieta que conocemos no faltarán las persecuciones, equívocos y choques involuntarios. La aventura muestra una vez más la predilección de Ibáñez por el cine cómico americano y en ella se advierte un estilo algo más cuidado que en otras series.

 

"Policarpo" (Pulgarcito 1744, VIII/1965)
 
 
   En el Almanaque para 1966 de Tío Vivo Ibáñez creó una aventura de cuatro páginas titulada "El sheriff de Porra Citty", que recuerda poderosamente a las aventuras del cowboy "Lucky Luke" de Morris. Toda una rareza al tratarse de un relato que no formó parte de ninguna serie y en la que Ibáñez vuelve a retomar la temática western como hiciera anteriormente con otras series como "Cabeza de Ajo" o "Haciendo el indio". El protagonista es un "loser" que llega a la ciudad de "Porra Citty" , donde los vecinos le recibirán con los brazos abiertos y le propondrán que haga las veces de sheriff del pueblo después de que éste desarmase, casi sin darse cuenta, a uno de los bandidos que siembran el terror en la ciudad.
 
 

"El Sheriff de Porra Citty"
(Gran Pulgarcito nº 69, reedición)

 
   El 2 de mayo de 1966 se publicará la primera historieta de "Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio" en la doble página central del Tío Vivo nº 269. La serie es un homenaje a la "chapuza" en sí misma, tan característica de nuestro país. Está protagonizada por Pepe Gotera (el patrón) y su subordinado Otilio (el operario) expertos en todo (más bien en nada) que irán originando catástrofes allá donde van por culpa de la ineptitud y la glotonería del ayudante, Otilio, cuya capacidad para el yantar supera cualquier límite imaginable. La serie se convertirá con el tiempo en una de las grandes creaciones del dibujante catalán, gozando de un gran protagonismo en las revistas "Tio Vivo", "DDT" y "Súper DDT". En 1985 los personajes gozarán de su propia cabecera en una iniciativa desesperada de la editorial Bruguera por salvar la empresa de su cierre. En dicha ocasión la editorial apostó por publicar una aventura larga de los personajes que sería realizada por otros guionistas y dibujantes.
 

"Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio"
(Tío Vivo nº 269, 1966)
 
   Entre los años 1961 y 1968 Ibáñez también estuvo colaborando con la revista "Nosotros", un boletín interno de la editorial que servía para contar todo lo que se cocía en el seno de la misma a sus trabajadores. Entre sus muchas participaciones podemos encontrar la siguiente "perla" con la que parodia la redacción de la editorial y que se publicó en 1968, el nº 27 de la mencionada revista. Ésta dejaría de publicarse en el nº 54 (publicada en julio-agosto de 1976). La imagen está rescatada de la imprescindible web "13 Rúe, Bruguera".
 

"Nosotros, nº 27 (1968)"

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